martes, agosto 30, 2011

Anonymous Cuba: ¿Guasa o amenaza?

Poco después de que la prensa internacional reflejase la intención del movimiento Anonymous de hacer la guerra informática al gobierno venezolano, llega a la red una ramificación que al parecer se enfoca en la situación cubana. El Anonymous Cuba, detrás de una máscara como todos los demás, usando los mismos códigos, anuncia su propia ofensiva en contra de la dictadura castrista.

¿De qué se trata Anonymous?

Anonymous es un fenómeno de internet basado en la anarquía. No tiene líderes y representa a la masa anónima, a todos y cada uno de los individuos que se rebelan a los poderes del estado y a la hegemonía de las grandes empresas y multinacionales. Han usado a la informática como arma fundamental, y sus principales involucrados son expertos hackers capaces de bloquear sitios oficiales de ministerios, gobiernos y hasta de entidades como Visa, Matercard, PayPal o Amazon. En el caso de estas últimas, el ataque fue una venganza por la negación del apoyo a Julian Assange, cuando el caso Wikileaks.

Los Anonymous españoles, por ejemplo, haciendo uso del ataque DDoS (Distributed Denial of Service) consiguieron, en diciembre de 2010, bloquear las páginas del PSOE, de la SGAE española y del Ministerio de Cultura, a modo de protesta contra la Ley Sinde, que buscaba cerrar sitios webs de enlaces a contenidos sin necesidad de autorización judicial.

Aunque las autoridades españolas se adjudican haber detenido a “la cúpula” de Anonymous, cuando apresaron a varios de sus hackers, lo cierto es que el movimiento sigue sin tener una o varias cabezas líderes, y sus acciones han llegado a la temeridad de anunciar el cierre definitivo de Facebook para el próximo 5 de noviembre, en una controvertida protesta por supuestas ventas de información de los usuarios al mejor postor.

El ícono de Anonymous pasó a ser, a partir de 2006, con el estreno del filme V de Vendetta (de los hermanos Wachowski a partir del comic-book de Alan Moore y David Lloyd), de un simple hombre de traje con signo de interrogación por cabeza, a la máscara del mítico Guy Fawkes, que en dicha película se muestra, precisamente, como un representante anónimo de la masa británica en un país controlado por el totalitarismo.

Entonces… ¿Cabe la posibilidad de un movimiento Anonymous cubano?

El manifiesto aparecido en YouTube lleva toda la parafernalia teatral de Guy Fawkes y la iconografía vigente. Aclara que no son hackers y que no saben “casi nada de computación”, pero que de igual manera van a “hacerle la vida un yogurt” a la tiranía castrista. Obviamente no habrá ataques cibernéticos a sitios de la isla, y la réplica de máscaras en una ciberturba como las de España se hace virtualmente imposible en un país donde la internet es aún incipiente, donde las redes sociales no se han generalizado y donde no trascienden los mensajes y los manifiestos aparecidos en Facebook o el propio YouTube. Bloquear por varias horas algunas páginas oficialistas como el Granma Digital o Cubadebate sólo tendría una pequeña repercusión fuera del país, y no causaría mucho estrago a sus patrocinadores, que no dependen de ellas para influir o controlar a la población.

Por ello, al parecer, este Anonymous tropical sólo aspira a mostrarse, usando un código internacional, como la voz del pueblo cubano. No amenaza con el tono circunspecto de otros Anonymous, más bien da la impresión de que bromea… ¿No sería precisamente una jodedera esa heroica máscara, con acento español y afirmando, en versión vernácula “Esperen, que lo que viene es de ampanga”?

Quizás sea sólo un elemento más de publicidad para esa masa que padece en silencio las vejaciones del poder, pero siendo parte de esa poética de vox populi, las intenciones parecen dejar a un lado la occidentalizada lucha en la red de redes, la guerra cibernética, y dar prioridad a la masa misma, a la paulatina revelación de sedición colectiva que inspira el fantasma de Guy Fawkes.

Anonymous Cuba ya existe desde el Maleconazo del 94. Sólo necesitaba su máscara y sus lemas épicos.
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